La muerte del hábeas corpus está matando a personas inocentes
Imagine que es declarado culpable de un crimen que no cometió. En 1998, un testigo lo señaló. El jurado le creyó. Le cayó cadena perpetua. Durante años, mantiene su inocencia. En 2006, por fin obtiene registros que muestran que al testigo le pagaron —un informante que el fiscal nunca reveló—. Esto es una violación de …