Lo primero que hagamos, matemos a todos los abogados
Desconfianza histórica hacia los abogados y prohibiciones tempranas El escepticismo público hacia los abogados tiene raíces profundas. William Shakespeare bromeó célebremente: «Lo primero que hagamos, matemos a todos los abogados», en Enrique VI, destacando una desconfianza centenaria hacia la profesión legal 1. En los primeros tiempos de Estados Unidos, algunas colonias llegaron al extremo de …